El árbol compacto que perfuma todo el balcón y crece muy bien en maceta


Hay plantas que se eligen por el color, otras por la sombra que proyectan y algunas por la facilidad de sus cuidados. Pero existe un pequeño árbol ornamental que se destaca por algo más difícil de medir: la capacidad de transformar el aire alrededor.
Se trata del osmanto u olivo dulce (Osmanthus fragrans), una especie de hoja perenne que puede crecer como arbusto grande o pequeño árbol. En jardines amplios puede alcanzar varios metros, pero en maceta se mantiene más controlado, lo que lo convierte en una alternativa interesante para balcones, patios chicos y terrazas urbanas.
Su gran atractivo no está en flores enormes ni vistosas, sino en una floración discreta y muy aromática. Las flores suelen ser blancas, crema, amarillas o anaranjadas, y aparecen entre el follaje verde oscuro. Aunque son pequeñas, su perfume puede sentirse a distancia y suele compararse con notas frutales, como damasco o durazno, además de ciertos matices florales.
Según el North Carolina Extension Gardener Plant Toolbox, una base botánica de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, el Osmanthus fragrans es un arbusto perenne de la familia de las oleáceas, nativo de China, Japón y el sudeste asiático. La misma fuente lo describe como una planta de flores pequeñas pero “extremadamente fragantes”, con floración en primavera temprana y nuevamente en otoño.
La clave para cultivarlo en un espacio reducido está en elegir una maceta amplia, con agujeros de drenaje y un sustrato que no retenga agua en exceso.
También necesita buena luz. Puede crecer a pleno sol o en media sombra, aunque en climas muy calurosos agradece algo de protección durante las horas más fuertes de la tarde. La fuente de extensión universitaria recomienda plantarlo en sol pleno o sombra parcial, con suelo húmedo y buen drenaje; una vez establecido, puede tolerar cierta sequía, aunque requiere apoyo con agua en períodos secos y calurosos.
Otro punto a favor es que se adapta bien a la poda. Esto permite mantenerlo con forma de arbusto compacto, arbolito o incluso como pantalla verde. Sin embargo, no conviene podarlo sin criterio. Como la floración siguiente puede aparecer sobre madera del año anterior, una poda intensa puede reducir la cantidad de flores de la próxima temporada.
Para que prospere, lo ideal es ubicarlo cerca de una zona de paso, una ventana o un rincón de descanso. Así, cuando florece, el perfume no queda perdido en el fondo del balcón, sino que entra en contacto directo con la vida diaria. En espacios chicos, donde cada planta ocupa un lugar valioso, el osmanto no solo decora, también perfuma.
Fuente: www.clarin.com



